Terapia de pareja

Socialmente la terapia de parejas ha sido asociada con un espacio de dolor y malestar, como un momento donde se va discutir con el vínculo frente a un profesional que funcionaría de Juez o árbitro regulando la conversación y repartiendo razones unilateralmente. En realidad, el trabajo vincular no siempre deviene en Terapia, sino que muchas veces son espacios de conversación, diálogo activo y reflexivo, breves, que no dan lugar necesariamente a procesos más profundos. 

La terapia vincular es un proceso de auto-observación, de viaje al interior, reflexión y desarrollo personal y vincular. La pareja, cuando consulta, pocas veces reconoce o ve que ellos conforman tres entidades: uno, el otro y el nosotros; "el paciente" es el Nosotros, por lo que el abordaje es del vínculo, la interrelación entre las partes que lo conforman, el sistema que generan y todo lo que allí se mueve; la mirada es más allá de las situaciones personales de cada uno, es el todo, de ellos mismos.

En éste proceso, la pareja como tal comienza a comprender esta entidad mayor, que los contiene y conforma, y visibiliza cómo la afectan y se dejan afectar. Es un proceso de despertar muy emotivo. Como trabajo desde la Gestalt, los pilares del abordaje tienen que ver con:

Pareja en la playa

- Asumir la responsabilidad personal sobre lo que está sucediendo, sabiéndome parte activa del escenario

- No responsabilizar al otro de lo que siento

- Aprender a comunicarse de forma SANA y AMOROSA

- Reconocer las manifestaciones del cuerpo en relación al malestar vincular (y personal)

- Reconocer cuestiones de la individualidad, claramente inconscientes, que acaban afectando al vínculo

- No culpar al otro de mi malestar o el malestar común, para salir de la agresión y la violencia.

- Estimular la empatía, saliendo del egoísmo del "YO"

- Trabajar el EGO para dejar de defenderme, resistirme, protegerme, de quien amo y me ama

- Conectar con la vulnerabilidad y aprender a exponerme, sabiendo que no van a dañarme

- Reforzar la confianza en el vínculo

- Verse desde la autocompasión y aprender a ser compasiv@s con mi compañer@

- Conectar con la humildad del SER, para dejar de actuar desde el DEBER SER

- Abrirse al aprendizaje y a las experiencias nuevas

- Abrirse al diálogo profundo, desde las emociones

- Reconocer las emociones, nombrarlas, sentirlas, comunicarlas, autogestionarlas.